Por esas cosas que tiene el estar intercomunicados gracias a las redes, el sábado nos llegó un whatsapp de Luis Quipildor, técnico de Newcom de Newen de Comodoro Rivadavia, Chubut. El deportista contaba que el grupo había colaborado en la mudanza de dos compañeros, Walter y Cristina, habitantes del Barrio Sismográfica del km 3, porque había habido desplazamiento de tierras y se habían partido varias casas.
Sin tomar dimensión del drama, porque los grandes medios de comunicación estaban abocados a temas como el traslado de los carpinchos en Nordelta, al viaje número mil del presidente Milei al exterior o al precio del choclo en la Costa, Modo Newcom tomó el mensaje del chubutense como otra muestra de solidaridad de un equipo que colaboraba con la mudanza de compañeros.
Pero en el sur, lejos de donde atiende Dios, pasaban cosas. Centenares de familias, afectadas por el desplazamiento de tierras del cerro Hermitte veían que una inmensa boca se devoraba sus hogares, los partía al medio.
Entre decenas de historias se escribió la de Walter y Cristina. Sus compañeros de Newen llegaron para auxiliarlos. No solo se pusieron al hombro una mudanza que tuvo que gestarse en cuestión de horas, sino que hasta se encargaron de rescatar las plantas, sacarlas antes de que desaparecieran en medio de la desolación y llevarlas a la nueva casa. ¿Qué es un hogar sin esos detalles de cotidianeidad que se acuñan a lo largo de toda una vida?
Fueron 30 jugadores de Newen los que en un tiebreak que duró 48 horas ganaron un partido vital para esos dos compañeros.
Un poco más del tema
En la zona se habla de que el desplazamiento de tierras está vinculada a la actividad petrolera que hubo atrás del cerro y a la consecuencia de viejos pozos mal sellados. Parte del agua subterránea se convirtió en salitre y otra intenta salir por algún lugar como ocurrió en el barrio del kilómetro 3.
En 2002, relevamientos geológicos ya habían advertido que esa zona que empezaba a urbanizarse corría peligro real de hundimiento.
Los terrenos se vendieron igual y, según se evalúa, hay barrios privados como Los Médanos que pueden correr igual suerte.
Una vez más, intereses económicos sustentados en la necesidad habitacional, pusieron en jaque la vida de cientos de personas. Por milagro la tragedia no fue mayor.
La zona norte de la ciudad es la más afectada, principalmente los barrios Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos.
Cuando deje de hablarse del tema en los grandes medios nacionales el panorama desolador de cientos de familias sin hogar, que vieron en segundos colapsar las paredes, techos y calles, continuará.












