El 7 de agosto de 2024 publicábamos una editorial en este espacio titulado: “El Newcom es de todos”. Aquella nota la terminábamos con el siguiente párrafo: “El Newcom sigue creciendo, y cada fin de semana hay muchísimos torneos y encuentros que lo demuestran. Hay lugar para todos, para que cada uno lo viva como quiera, por eso decimos, el Newcom es de todos”.
Y con el final de aquella editorial podemos tranquilamente comenzar esta. Porque ante el inminente arranque de la temporada 2026, es bueno reafirmar ideas, conceptos, repasar objetivos y proyectos.
El Newcom sigue creciendo a pasos agigantados. Y hablamos de crecimiento porque cada vez más gente lo juega (también cada vez son más las categorías) y fin de semana a fin de semana a lo largo y a lo ancho de todo el país cientos y cientos de hombres y mujeres entran a una cancha a jugar. No importa si es bajo techo, al aire libre, o la superficie de la que sea el piso.
La cosa es que hay seis jugadores de cada lado de la red y una pelota que va y viene pasando por arriba de la misma, divirtiéndose, jugando, compitiendo… Esto indefectiblemente se da en toda la Argentina.
Ahora, parece no tener fin la discusión de “dónde” y “cómo” jugar.
Ahora, parece no tener fin la discusión de “dónde” y “cómo” jugar. Hay gente a favor de intervenir en los torneos que organiza Newcom Federal; pero también están los que no quieren saber nada con estar bajo la órbita de FEVA. Hasta existen Selecciones Nacionales que representan a la Argentina en distintos certámenes.
En cada Provincia, Ciudad, Localidad de nuestro país, hay ligas establecidas o también otras que se están empezando a formar para agrupar a los equipos de la zona en un torneo. De hecho, todo el tiempo van apareciendo distintas ligas, por lo que hay para todos. Y todo suma.
El tema es tener la libertad de poder elegir dónde jugar. La consigna o el mensaje debe ser bien claro, y así no habrá problemas, aunque cuesta. Y mucho. Porque cada liga o federación lógicamente tiene sus reglas, las cuales se deben cumplir para poder intervenir; para que haya una armonía competitiva.
Resulta insensato que un equipo o un jugador quiera cambiar el reglamento de una liga; es al revés, el jugador o un equipo se deben adecuar a lo que establece la entidad organizadora.
Resulta insensato que un equipo o un jugador quiera cambiar el reglamento de una liga; es al revés, el jugador o un equipo se deben adecuar a lo que establece la entidad organizadora. Y si no te gusta, buscá otra. Porque para eso existe un reglamento o estatuto, el cual se debe cumplir.
Se suele escuchar: “Que esta es muy cara”; “que la otra permite poner jugadores en una categoría u otra”; “que aquella usa un reglamento y esta otro”; “que se mezcla lo competitivo y lo recreativo”, “que hay jugadores federados jugando con recreativos”; o “los jugadores que lo hacen en varios equipos…” Y volvemos a lo mismo, el Newcom es de todos y hay lugar para todos.
Para vivirlo, disfrutarlo, pero sin toxicidad. ¿La clave? Encontrar el lugar indicado, el que te haga feliz, que no genere problemas. Pero siempre respetando las reglas y sin buscar sacar ventajas, amparándose en la “viveza criolla”. Y cada fin de semana, lamentablemente se ve mucho de eso.
Como se crece en lo deportivo; en lo legal llegando a ser considerado deporte por ley en algunas provincias; también en la cantidad de gente que practica newcom, por otro lado parece estar estancado en una lucha de egos, de discusiones estériles, entre quienes quieren adueñarse o imponer “cómo” y “dónde” jugar.
El desafío será entonces (personal y grupal), encontrar el lugar indicado donde poder jugar con tu equipo en el lugar que sea. Llámese liga, federación o asociación del sur, norte, este, oeste, azul, blanca o roja… La clave es encontrar el lugar, donde encuentres respeto, que nadie busque la ventajita o se quiera imponer gritando. Merecés disfrutarlo, no importa si salís primero, cuarto o sexto…; si ganás un trofeo, una pelota o un diploma.
Tenés que entender lo importante. Que ya ganaste al ir entrenar, al compartir un momento adentro o afuera de una cancha con compañeros de equipo y ponerte una camiseta los fines de semana. Lo demás, termina siendo papel picado…










