Para muchos el newcom es mucho más que un deporte, es un renacer. Ese es el caso de Verónica Mallemaci, vivo reflejo de cómo la pasión, la resiliencia y una pelota pueden cambiar el día a día. Tras dejar atrás una dura batalla de salud y su zona de confort en Buenos Aires, hoy brilla como jugadora de Kosiukos (Club Atlético 9 de Julio) bajo la órbita de FEVA, manteniendo encendida su faceta competitiva y liderando proyectos que promueven la disciplina a nivel nacional.
Recientemente, el equipo se consagró campeón en Trenque Lauquen, en un torneo clasificatorio para el Nacional de Santiago del Estero. «Nosotros ya teníamos el pase asegurado, pero quisimos ir a competir igual, a medirnos y a seguir afianzando el juego. Salimos campeones, así que volvimos inmensamente felices», relata Verónica con entusiasmo.
Un quiebre, la pandemia y el nacimiento de una pasión
El camino de Verónica en el newcom comenzó en el momento más desafiante de su vida. «Venía de salir de un problema de salud muy grave, un cáncer de huesos. En noviembre de aquel año me dieron el alta y en diciembre una amiga de toda la vida me insistió para que empezara», recuerda. Como exjugadora de vóley, al principio miraba la disciplina de reojo: «Me parecía una pavada», confiesa entre risas.
Sin embargo, la llegada de la pandemia por COVID-19 la obligó a buscar una actividad para un cuerpo que después de los tratamientos sentía como «detonado». El debut fue en Avellaneda, con un grupo «divino» de la categoría +60 que entrenaba en las plazas, usando barbijos y respetando la distancia social. Al año, una compañera le sugirió sumarse a Las Panteras de Quilmes. Su evolución fue notable; más tarde, durante un torneo en Córdoba, recibió la convocatoria para jugar en Indomables, equipo con el que compitió durante tres años en la órbita Metropolitana.
«Este año decidí salir de mi zona de confort. Dejé la liga Metropolitana y ahora pertenezco a FEVA. Me sumé a Kosiukos en el femenino, y recibí la convocatoria para el mixto. Esos serán mis equipos de acá en adelante», explica Verónica sobre su presente en la ciudad de 9 de Julio. Viajar cada 15 días desde su residencia implica un esfuerzo, pero siente que la recompensa vale la pena: «Me dan hospedaje, estoy tan feliz con este grupo… paso una noche los fines de semana entrenando o compitiendo y después me vuelvo. Ensamblamos muy bien desde el principio».
El valor de viajar y la medicina de la inclusión
Para Verónica, el newcom se transformó en un motor. «Amo de este deporte poder viajar. Toda la plata que puedo juntar y ahorrar, la guardo para viajar. Se conoce gente de todos lados y la buena onda que se vive es preciosa», apunta.
Por eso, su mensaje para quienes atraviesan momentos difíciles es contundente: «Justamente las personas que están pasando por una situación dolorosa o de salud son las que más tienen que entrar a este deporte. Es sumamente inclusivo. Yo arranqué de manera recreativa y lo disfruté de una forma impresionante. Hoy desde la escuelita del Club Alberdi sigo disfrutando de jugar con ellos en ese plano recreativo donde todos rotamos y la pasamos bien. Después, claro, tengo mi parte competitiva».
Se viene el Torneo Nacional «A la bolsa» para el plano recreativo
Fiel a su espíritu inquieto, Verónica no se queda solo con los entrenamientos de cara a los grandes torneos. Actualmente es la impulsora de un ambicioso proyecto para saldar una deuda histórica con los jugadores recreativos que quedan fuera de las ligas oficiales.
«Es una idea que tenía hace mucho tiempo y la estamos cerrando y dando forma junto a Gustavo Rasgido -dirigente de FEVA-«, anticipa. «Queremos armar un torneo recreativo a nivel nacional. El único requisito es que los que estén federados en FEVA quedan afuera, porque la idea es darle el protagonismo absoluto a los que juegan por puro placer», aclara.
La modalidad del torneo promete ser única, dinámica y sumamente federal:
- Inscripción individual: Los jugadores se anotarán de manera particular a través de un correo electrónico.
- Equipos por sorteo: Los planteles se armarán completamente al azar divididos por categorías. «Te puede tocar jugar en el mismo equipo con un jugador de San Juan, uno de Tucumán y otro de Tierra del Fuego», detalla entusiasmada.
- Infraestructura: Para lanzarlo de manera oficial, la organización se encuentra definiendo el predio ideal. «Necesitamos un espacio con un mínimo de cuatro canchas en simultáneo. En cuanto tengamos cerrado el lugar, largamos con todo».
- Fecha estimada: Todo apunta a que esta gran fiesta del newcom recreativo tendrá su debut en la próxima primavera.
Con las valijas listas para los próximos desafíos competitivos con Kosiukos y el corazón enfocado en hacer el newcom cada vez más grande e inclusivo, Verónica Mallemaci demuestra que los segundos tiempos de la vida se juegan con el alma y a ganar.