A los 81 años, Hugo Raúl Mauri se convirtió en el jugador de mayor edad en el Quinto Torneo de Pinamar y demostró que la pasión por el deporte y la vida activa no se detienen con el paso del tiempo. El jugador de Deportivo Chascomús es el vivo reflejo de una tendencia que crece: personas mayores que encuentran en la actividad física y el encuentro social una fuente inagotable de juventud.
Para Mauri, el impacto de esta disciplina va mucho más allá de la cancha. “Esto es muy lindo por el deporte en sí y por la parte social que te reúne con tanta gente. Había 200 personas o más, es interactuar con todos. El newcom te mantiene vivo”, destacó con entusiasmo. El ritual empieza mucho antes del partido: desde el momento de preparar el bolso hasta asistir a cada práctica.
Una rutina física ejemplar
A pesar de haber comenzado a los 74 años —justo antes de la pandemia— y de haber tenido que parar por las restricciones, su disciplina actual es admirable y supera el rendimiento de personas con la mitad de su edad. Su rutina diaria incluye: 120 sentadillas, 400 ejercicios para cada pierna y 200 movimientos con mancuernas.
Su camino lo llevó desde el newcom recreativo hasta el competitivo, guiado inicialmente por Horacio Tébes, con quien jugó el Torneo Metropolitano. Hoy, el equipo entrena bajo la dirección técnica de Marisa López. «Nos llevó a un nivel bárbaro, disfrutamos muchísimo de esto», señaló Hugo de la técnica y agregó que además ella colabora dirigiendo ad honorem.
Cuatro generaciones en un mismo polideportivo
El zaguero de Deportivo Chascomús —posición en la que asegura sentirse más cómodo jugando atrás— aprovecha para dejar un mensaje de concientización a los organizadores de eventos. Advierte que se están olvidando de los torneos para la categoría de más de 68 años. «El newcom nació para nosotros. Yo digo: piensen que hay cuatro generaciones en un polideportivo jugando al newcom», dijo para referirse al torneo de Pinamar
El apoyo de su familia es total, y en cada cancha que pisa genera admiración. «Tengo adhesiones en cada lugar cuando se enteran de mi edad. Estuve hace poco en La Plata, unas 20 personas se acercaron para decirme que quieren ser como yo», relató. Para él, la clave de mantenerse activo deportivamente combina «algo de genética y la mente muy fresca».
Hugo cerró con una recomendación directa para todos aquellos que tienen horas libres y buscan mejorar su calidad de vida, uniendo el movimiento con un grupo humano maravilloso que garantiza una vida social activa. Su despedida no pudo ser otra que un grito de pasión: «¡Que viva el newcom!».